¿Por qué deberíamos incluir frutos secos en nuestra dieta?


Cuando pensamos en frutos, generalmente imaginamos manzanas, peras, uvas, naranjas y más. Es inusual tener como primera idea a los frutos secos, seguramente los conoces pero en esta categoría nos referimos a las almendras, nueces, castañas, maní, entre otras variantes.

Cada uno de estos frutos nos proporciona considerables beneficios, además de servir perfectamente como merienda entre comidas o acompañando a estas. Si bien todos nos aportan algo, hay algunos mejores que otros. Es importante saber cómo hacer un mapa mental las mejores opciones que deseamos incluir en nuestra alimentación.

¿Cuáles son los mejores?


Hay toda una variedad de donde elegir pero mencionaremos los tres mejores y explicaremos en que nos beneficiarán.

Nueces


Conocido como “super alimento”, este fruto seco posee muchas propiedades, posee vitamina B y E, potasio, magnesio, además de ser rica en fósforo y hierro.

En resumen, estas vitaminas ayudan a nuestro sistema nervioso, capacidad mental y actúan como antioxidante. Gracias al potasio tendremos mejoras en el desarrollo muscular y solo en una porción de nueces obtenemos la cantidad de magnesio recomendada al día. El magnesio refuerza los huesos y dientes, controlando nuestros niveles de calcio.

Debido al contenido de fósforo y hierro que encontramos en ellas, encontramos un “combo” para fortalecer nuestros huesos, sistema inmunológico y memoria.

Podríamos escribir un atículo completo sobre los beneficios de las nueces, y aún así no abarcaríamos todo. Lo cierto es que nuestro organismo estará agradecido de incluirlas en nuestra rutina.


Almendras


Pisando muy de cerca a las nueces encontramos las almendras. Es uno de los alimentos más nutritivos del planeta y probablemente de esta galaxia.

Al igual que las nueces, las almendras también son ricas en vitaminas B y E, hierro y fósforo y encontraremos beneficios a nuestro sistema inmune y capacidad cerebral.
Las almendras están en desventaja respecto a las vitaminas, pues poseen en menor medida que las nueces, sin embargo, las almendras son una mayor fuente de carbohidratos, por lo tanto una mayor fuente de energía. Ideal si tenemos jornadas largas.

Cabe mencionar que las almendras son buenas para el corazón, ayudando a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Pistachos


Por último, pero no menos importante, tenemos los pistachos. Este fruto seco es altamente rico en fibra, con todos los beneficios que eso conlleva, como equilibrar el colesterol, los niveles de glucosa en la sangre y mejorar el transito intestinal. Por ello es recomendable comer una porción durante el almuerzo o postre nos ayudará con una mejor digestión.

Además de poseer propiedades y vitaminas como las nueces y almendras, también nos ayudan a controlar el peso, una porción es suficiente para saciar un hambre voraz. siempre en cuando tengamos una dieta equilibrada.

Una de sus mayores ventajas es que son capaces de controlar la degeneración muscular, y prevenir muchas enfermedades que se atribuyen al paso del tiempo.

Independientemente de cual fruto seco deseas incluir en tu dieta, son indiscutible los beneficios que traen consigo. Incluso podemos hacer uso de los tres, incluyéndolos en pequeñas porciones. Intentalo.