Probioticos Contra La Diarrea



En un artículo publicado en el British Medical Journal del 13 de Julio de 2007, miembros de la Facultad de Medicina del Imperial College y del Departamento de Microbiología del Hammersmith Hospital, en Londres, se proponen determinar la eficacia de una bebida probiótica en forma de yogur que contiene Lactobacillus (Actimel ®) en la prevención de cualquier diarrea asociada con la administración de antibióticos y la causada por el Clostridium difficile.

El estudio, aleatorizado, a doble ciego y controlado con placebo, ha sido realizado en 135 pacientes hospitalizados (reclutados en los hospitales Hammersmith, Charing Cross y Hillingdon), con una edad media de 74 años, a los que se les administraba antibióticos.

Fueron excluidos del estudio los pacientes que presentaban diarrea antes de su ingreso en el hospital, los que padecían alguna enfermedad que pudiera causarles diarrea, los que habían tomado antibióticos en las cuatro semanas previas al comienzo del estudio, y los que se encontraban en un estado de déficit de su sistema inmunitario (inmunosupresión), entre otras circunstancias.

La intervención ha consistido en el consumo por los pacientes que se encontraban en tratamiento antibiótico de 100 gramos de un yogur (Actimel®) que contiene Lactobacillus casei, Lactobacillus bulgaricus y Streptococus thermophilus, 2 veces al día, durante los días en los que se les administraba antibiótico, y durante 1 semana más después de terminar la administración de los antibióticos.

El grupo placebo recibió un batido estéril. El control primario de los resultados fue la ocurrencia de diarrea asociada a los antibióticos. El control secundario fue la presencia de diarrea y de la detección de la toxina del Clostridium difficile.

Los resultados fueron los siguientes:


  • Sólo el 12% de los pacientes a los que se les administró el yogur probiótico Actimel® desarrolló diarrea, comparado con el 34% de los pacientes del grupo placebo.
  • Ningún paciente del grupo al que se le administró el prebiótico Actimel® desarrolló diarrea causada por el Clostridium difficile, mientras que en el grupo placebo esta diarrea ocurrió en el 17%.

Las conclusiones de los autores son las siguientes:

  • El consumo de una bebida probiótica que contenga L. casei, L. bulgaricus y S. termophilus puede reducir la incidencia de la diarrea asociada con antibióticos y de la diarrea asociada con el Clostridium difficile.
  • Este consumo puede reducir la morbididad, los costes de la asistencia y la mortalidad si es utilizado sistemáticamente en pacientes mayores de 50 años.

Pruebas para diferenciar entre Alzheimer y trastorno cognitivo moderado



En un artículo publicado en el New England Journal of Medicine del 25 de Diciembre de 2006, investigadores del sitio web Farmacias del Ahorro, en la Universidad de California, Los Angeles, se proponen investigar el papel de métodos dianósticos no invasivos en la detección, en las regiones corticales del cerebro, de las proteínas anormales (beta-amiloide y tau) cuya deposición confirma la existencia de la enfermedad de Alzheimer.

Los autores reclutan 83 voluntarios con problemas de memoria, que habían sido examinados desde el punto de vista neurológico y psiquiátrico y se les había realizado una exploración con PET o tomografía por emisión de positrones.

Sobre la base de las pruebas cognitivas, 25 voluntarios fueron clasificados como pacientes con enfermedad de Alzheimer, 28 como afectos de un trastorno cognitivo leve, y 30 como individuos sin trastorno cognitivo alguno (controles con buen estado de salud). Se realizó a todos ellos una exploración mediante la PET tras la inyección de la molécula FDDNP, la cual se liga in vitro con las placas formadas por la proteína beta -amiloide y también con los manojos de fibras intraneuronales retorcidas constituidas por la proteína tau.

A todos los participantes en el estudio se les practicó también una PET tras la inyección de la molécula FDG (2-deoxi-2-[F18] fluoro-D-glucosa), y a 22 participantes una resonancia nuclear magnética (RNM).

Resultados de pruebas de Alzheimer


Los resultados fueron los siguientes: Los valores globales de la detección del marcador FDDNP en placas (proteína beta-amiloide) y en los manojos retorcidos de fibrillas intraneuronales (proteína tau) en las imágenes obtenidas mediante la PET (media de los valores de detección en las regiones temporal, parietal, cíngulo posterior y frontal) fueron menores en los participantes del grupo de control que en el grupo con trastorno cognitivo leve, y los valores en el grupo con trastorno cognitivo leve fueron menores que en los participantes del grupo con enfermedad de Alzheimer.

El escaneo del cerebro con la PET tras la inyección de la molécula FDDNP permite diferenciar entre los tres grupos diagnósticos mejor que con el escaneo con la PET tras la inyección de la molécula FDG, o con el escaneo mediante la resonancia nuclear magnética.La conclusión es que el escaneo dinámico con la PET tras la inyección de la molécula FDDNP (PET/FDDNP) puede diferenciar las personas con trastorno cognitivo leve de aquellas con enfermedad de Alzheimer, y de aquellas sin trastorno cognitivo alguno.

Esta técnica es potencialmente útil como un método no invasivo para determinar los patrones regionales en la corteza cerebral de las placas situadas entre las neuronas, formadas por la deposición anormal de la proteína beta-amiloide, y de los manojos retorcidos de fibrillas intraneuronales por la deposición anormal de la proteína tau.

Los tipos de actividad física


Los cuatro tipos principales de actividad física son la actividad aeróbica, las actividades para el fortalecimiento de los músculos, las actividades para el fortalecimiento de los huesos y los estiramientos. La actividad aeróbica es la que más beneficia al corazón y los pulmones.

Actividad aeróbica

La actividad aeróbica pone en movimiento los músculos grandes, como los de los brazos y las piernas. Correr, nadar, caminar, montar en bicicleta, bailar y dar saltos en tijera son ejemplos de actividad aeróbica. La actividad aeróbica se llama también actividad de resistencia.

La actividad aeróbica hace latir al corazón más rápido que de costumbre. Durante este tipo de actividad la respiración también se hace más rápida. Con el tiempo, la actividad aeróbica que se realiza con regularidad hace que el corazón y los pulmones sean más fuertes y funcionen mejor.

Grados de intensidad en la actividad aeróbica

La actividad aeróbica puede ser de distintos grados: suave, moderada o intensa. La actividad aeróbica moderada e intensa es más beneficiosa para el corazón que la actividad aeróbica suave. Sin embargo, la actividad suave es mejor que la falta de actividad.

El grado de intensidad depende del esfuerzo que sea necesario hacer para realizar la actividad. Por lo general, las personas que no están en buena forma física tienen que esforzarse más que las que están en mejor forma. Por esa razón, lo que representa una actividad suave para una persona puede ser una actividad de intensidad moderada para otra.

Actividades suaves y moderadas

Las actividades suaves son tareas cotidianas corrientes que no requieren mucho esfuerzo. Las actividades moderadas hacen que el corazón, los pulmones y los músculos trabajen más que de costumbre.

En una escala del 0 al 10, las actividades moderadas corresponden a un 5 o a un 6 y producen aumentos evidentes de las frecuencias respiratoria y cardíaca. Una persona que está realizando una actividad moderada puede hablar, pero no cantar.

Actividades intensas

Las actividades intensas hacen que el corazón, los pulmones y los músculos trabajen mucho. En una escala del 0 al 10, la actividad intensa corresponde a un 7 o a un 8. Una persona que está realizando una actividad intensa no puede decir sino unas pocas palabras antes de detenerse para tomar aliento.