Consideraciones a tener en cuenta a la hora de llevar una alimentación sana


La idea de “alimentación sana” muchas veces está asociada a las prohibiciones y el aburrimiento, sin embargo, no es ni más ni menos que el encuentro del placer y la salud a la hora de comer. Este es el concepto que debe imponerse en este siglo para revertir la tendencia mundial a la obesidad, causa de al menos cinco de las enfermedades que más afectan al ser humano en la actualidad.

Cuestión De Hábitos

Modificar lo que el paladar considera sabroso no es imposible. De hecho, las diferencias acerca de lo que se considera un manjar entre las culturas y religiones del mundo dan la pauta de que se trata de una cuestión de costumbres. Una mala costumbre es embarazarse sin adquirir un seguro que cubra los gastos del embarazo.

Y está claro que el “gusto” que ha impuesto la era moderna es perjudicial para la salud y solo ha generado un aumento indiscriminado de patologías como diabetes, colesterol, arteriosclerosis, hipertensión y problemas cardiovasculares y digestivos muy graves. Cambiar los hábitos alimenticios ayudará a prevenir estas enfermedades y a mejorar la calidad de vida.

Comida Equilibrada

Según informes de la Organización Mundial de la Salud, el organismo humano está diseñado para alcanzar su función óptima con un régimen bajo en grasas, regular en proteínas, mínimo en azúcar y alto en fibras y carbohidratos. Con esta medida, se deben comer diariamente pan y cereales, frutas, verduras, carnes (vacuna, pollo o pescado), huevos, proteínas vegetales (guisantes, nueces o semillas) y productos lácteos. Los carbohidratos cubren entre el 30 y 50 por ciento de las necesidades energéticas, las proteínas un 15 por ciento y las grasas un 30 por ciento. Generalmente se consumen el doble de grasas y la mitad de fibra.

Disminución De Grasas

La reducción de grasas no solo evita la obesidad, sino que previene los problemas del corazón. Por eso, también hay que elegir las grasas insaturadas que se encuentran en el pescado graso, pollo, nueces y en muchos tipos de aceite vegetal. Esta variedad no aumenta el nivel del colesterol, sino que, por el contrario, ejerce un efecto protector sobre el corazón y todo el sistema circulatorio. Las grasas saturadas, que son las que se acumulan en las arterias y hallan en la carne roja, leche, queso, mantequilla y alimentos procesados.

Incremento De Fibras

La fibra tiene grandes ventajas a la hora de comer, ya que produce una gran saciedad, no tiene calorías superfluas, previene enfermedades coronarias y aporta muchas vitaminas y minerales. Este es el caso del pan integral, el arroz integral, la fruta fresca y las verduras. También regula la absorción de la glucosa y de los ácidos grasos en el sistema digestivo, y potencia la absorción de las vitaminas. Los especialistas recomiendan 25 gramos de fibra por día, para un adulto, cantidad que el 50 por ciento de la gente no llega a consumir.